Es un tema doloroso, del que quisieramos hacernos a un lado, de esos que decimos a mis hijos nunca les pasará, pero solamente podemos hacer realidad esto si nos capacitamos, si educamos en sexualidad y si nos convertimos como familias en agentes de prevención desde la crianza.
Para lograr esto, compartiremos estas lecciones que nos servirán de un primer contacto para abordar este tema que se ha convertido en una problemática social.
¡Podemos y debemos hacer algo!