Educar en Sexualidad no es cuestión de hablar de Sexo, es hablar de quien somos, es hablar de nuestra identidad, de nuestros sueños, del respeto que tenemos con nuestro cuerpo y con el cuerpo del otro, es hablar de relaciones y de vínculos.
El poder abordar temas como estos en el proceso de acompañamiento con nuestros hijos es saber cómo afrontar inclusive la vergüenza de temas con los que no fuimos educados libremente.
Dirigido a:
Toda la comunidad escolar
Lograr que los hijos acudan primero al hogar ante dudas sobre sexualidad, desplazando a internet o los pares como referentes principales.
Brindar a las familias el vocabulario técnico y afectivo adecuado para hablar de sexualidad según cada etapa del desarrollo, eliminando el miedo y la improvisación.
Capacitar a padres e hijos en el reconocimiento de límites corporales, el concepto de intimidad y la diferencia entre “secretos buenos” y “secretos malos”.
Proveer herramientas críticas para que los adolescentes identifiquen y filtren riesgos como el grooming, el sexting y el acceso precoz a la pornografía.
Trascender lo biológico para centrarse en el respeto mutuo, el consentimiento y la responsabilidad emocional en los vínculos.
Eliminar tabúes parentales mediante el entrenamiento práctico (workshops), permitiendo que los padres respondan preguntas difíciles con seguridad y calma.
Transformar la “charla única” en una conversación fluida y constante que evolucione conforme el hijo crece, fortaleciendo el vínculo de confianza a largo plazo.
¿Por qué?
Este tema en el Programa Familia Conecta Total, lleva a cada familia a saber que cada momento de nuestro día estamos educando en sexualidad, lleva a cada miembro a sentirse cómodo con tener dudas y sentirse cómodo en responderlas.
Y lleva a tus hijos y alumnos a saber que, aunque la información esté al alcance de un click, con quien realmente cuentan para una comprensión real es con sus familias